A todo carnaval. Así comenzó a despedir el año el jardín de infantes de la Escuela Normal Abraham Lincoln, que ayer realizó su fiesta evaluativa.
Es que los alumnos de todas las salitas trabajaron durante todo el ciclo lectivo en un proyecto que giró en torno a la máxima fiesta de los linqueños. Y ayer lo presentaron en los turnos mañana y tarde ante los padres que se dieron cita en el gimnasio del establecimiento. Allí no faltaron las comparsas, las murgas y los cabezudos, elementos característicos de la fiesta carnestolenda que confeccionaron los propios chicos.
Hubo color, ritmo y la alegría natural de los niños, que -junto a los padres, docentes y autoridades educativas- armaron una verdadera fiesta.












