La desaparición de Tomás es una herida grande para la comunidad de Lincoln, pero hay otra muy dolorosa que aún no se cerró. Por lo pronto, Maxi Bonetti ayer se hizo presente, su memoria, su recuerdo y su permanente búsqueda de justicia salió a la luz lamentablemente en un acontecimiento que tiene algunas semejanzas.
Ayer, durante la marcha, la madre de Maxi salió en vivo por todos los canales y pidió por su hijo. “Ya hace más de cuatro años y yo todavía no sé nada de Maxi. A mi hijo me lo mataron y aún yo no sé nada. Sigo esperando”, dijo con el dolor de una madre y la fortaleza de una leona.
Lamentablemente Lincoln esta viviendo nuevamente un tema tan doloroso como es la búsqueda desesperada de un niño. Con otra escenografía. Esta vez hay 500 policías, esta vez está el ministro de Seguridad provincial, esta vez el propio Intendente se llegó hasta la comisaría a seguir todo de cerca, esta vez el pueblo salió a la calle. Hay que pedir por Tomás, hay que exigir por Tomás. Y no olvidar a Maxi. Nunca.












Cuando dejen los fueros los políticos presentes se sabrán muchas cosas, mientras la mafia no acciona.