En un gimnasio colmado de gente, donde participaron más de 3000 personas, ayer por la mañana la Escuela Normal “Abraham Lincoln” festejó su centenario y el director General, Fabián Escudeiro, llamó a toda la comunidad educativa de esa institución a “mejorar la enseñanza, atendiendo a la diversidad social y cultural”.
En su discurso, que fue el puntapié inaugural de una jornada cargada de emotividad y actividades varias, Escudeiro remarcó el nuevo rumbo institucional en la era de las tecnologías, pero hizo un fuerte ahínco en las relaciones humanas: “Desde la escuela sabemos que el desafío es grande, debemos aprender a manejarnos con una comunicación distinta, en una era de cambios, donde cada uno debe tener claro su rol y participación. Aunque hay que reconocer que la solución no pasa por la tecnología sino por la calidad de las personas y la defensa de la escala de valores”.
“Hoy la Escuela es una unidad académica – continuó el director- que constituye una unidad pedagógica donde su principal fundamento se asiente en la articulación curricular entre los diferentes niveles educativos, con un proyecto curricular que planea la enseñanza abarcando la trayectoria escolar de dos mil alumnos desde nivel inicial hasta el superior”.
A su tiempo, destacó los aportes que generan un salto en la calidad educativa e institucional. “Contamos con los recursos necesarios para la tarea educativa, desde el ministerio de Educación de la Nación llegan diferentes programas como los planes de mejoras, becas, conectar igualdad”. Y destacó a quienes “atienden las necesidades propias de la infraestructura y de los distintos niveles de enseñanza como son el Municipio, el Consejo Escolar, las inspectoras, a la cooperadora y a toda la comunidad educativa”.
Un sentimiento que perdura
“Me permito pensar que existen pocos casos de establecimientos educacionales que, como esta escuela, tengan una marcada tradición propia que hace que sus egresados adquieran un amor a la institución y un espíritu de unión que perdura para toda la vida y se transmite de generación en generación”, subrayó Escudeiro sobre las últimas líneas de su discurso.
Y para finalizar dijo: “Cien años han pasado y nos han dejado un legado que debemos sostener en el tiempo con esfuerzo y responsabilidad. Convoco a todos a acompañar la vida de nuestra escuela, a mantener la llama encendida y a hacer posible que las próximas generaciones disfruten como nosotros de este lugar de pertenencia”.












